Créditos hipotecarios para construcción o refacción: qué cambia respecto a comprar

El crédito hipotecario para construcción o refacción es una alternativa pensada para quienes no buscan adquirir una vivienda ya terminada, sino crearla desde cero o mejorar una existente.

A diferencia de los préstamos destinados a la compra, esta modalidad tiene particularidades propias que conviene entender desde el inicio.

¿Qué se financia cuando es construcción/refacción?

En este tipo de crédito, el dinero no se destina a la compra de una propiedad terminada, sino al desarrollo o mejora de un inmueble. Puede ser la construcción de una casa nueva en un terreno propio, la ampliación de un espacio ya edificado o la modernización de instalaciones que requieran una inversión considerable.

Desembolsos por etapas: idea general sin cronograma

Una diferencia clave es la forma en que se entrega el dinero. En lugar de recibir el monto completo de una sola vez, los fondos suelen liberarse en etapas, a medida que avanza la obra. Esto permite que el banco supervise el progreso y que el financiamiento se adapte al ritmo de la construcción o refacción.

Documentación técnica que interviene

Más allá de los aspectos financieros, este tipo de crédito suele estar acompañado de documentación técnica específica. Planos, permisos de obra y descripciones del proyecto forman parte del respaldo conceptual que muestra que la construcción es viable y está en regla. No es un detalle menor: el banco necesita certeza de que la inversión tendrá un soporte formal.

Roles habituales: arquitecto, dirección de obra, tasación

En el proceso intervienen distintos actores más allá del solicitante y la entidad financiera. Por lo general, se requiere la participación de un arquitecto o profesional que dirija el proyecto, una supervisión de obra y tasaciones periódicas para verificar los avances. Estos roles garantizan que el dinero se utilice conforme al plan acordado.

Diferencias de enfoque con vivienda terminada

Mientras que en un crédito para vivienda terminada la garantía es clara y tangible desde el inicio, en el caso de construcción o refacción el banco financia algo que aún está en proceso. Por eso, el enfoque está más ligado al seguimiento y control del desarrollo que a una compra inmediata. Es un esquema que mezcla financiamiento con acompañamiento técnico.

Checklist mental antes de pasar al trámite práctico

Antes de iniciar los pasos formales, conviene tener clara una lista mental de aspectos básicos:

  • Contar con un proyecto definido.
  • Saber que los fondos se entregan gradualmente.
  • Estar preparado para la interacción con técnicos y supervisores.
  • Comprender que no se trata de un proceso tan inmediato como la compra de una propiedad.

Tener esta claridad evita sorpresas y ayuda a encarar el trámite con expectativas realistas.


👉 Próximo artículo: Créditos hipotecarios para primera vivienda – Cómo orientarte antes de iniciar

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